Antes de comenzar cualquier esfuerzo en
su vida, como estos Diez Mandamientos, tenga en cuenta que la perfección
es una meta falsa. La perfección siempre debe ser evitada cuando
se trate de la tarea de cuidar. Estos Diez Mandamientos no son para perfeccionistas
y fueron creados únicamente para aquellas personas que cuidan a
sus enfermos y que están comprometidas con el concepto de “hacer
lo mejor que pueden, no menos ni más’’.
I Mandamiento:
TOME OXIGENO PRIMERO
Como dice la FAA, cuando el
avión está en problemas y el
equipo de salvavidas sale el compartimiento de arriba, usted debe
tomar oxígeno primero y luego, se lo da a su niño. Con solo
19 segundos de conciencia útil en una situación como la antes
descrita, este planteamiento le da a ambos la oportunidad de sobrevivir.
Asumir el cuidado de sus enfermos no es diferente.
Desde su base misma, iniciar el cuidado de un ser querido es una experiencia
confusa, llena de desafíos y emociones encontradas. El amor de su
familiar y la satisfacción derivada de ser usted el que lo ayude,
puede crear una situación donde uno sacrifica su vida “al
servicio del cuidado’’.
Ese sacrificio da origen a emociones
conflictivas como la culpa, estrés, ansiedad y el generador de otros
problemas de salud mental. Es importante que la persona encargada de cuidar
al enfermo, se preocupe de su propia salud mental, cuerpo y alma tomando
oxígeno primero.
II Mandamiento:
NUNCA SUPONGA
Las personas que cuidan no son diferentes
a otras, en el sentido de que tienden a hacer suposiciones sobre
las personas y situaciones mucho antes de haber obtenido toda la
información que se necesita. De hecho,
cuando hacemos suposiciones en realidad estamos enjuiciando a los
otros sin darnos cuenta.
¿Cuántas veces suponemos
que nuestros seres queridos saben lo que nosotros sabemos, o saben
lo que necesitamos o queremos que suceda, cuando en realidad ellos
no son psíquicos? El resultado de esto es frecuentemente
una rabia y resentimiento fuera de lugar. Vamos a hacer un esfuerzo sincero
para tener en cuenta todos los detalles antes de hacer suposiciones.
III Mandamiento:
REALIZAR CONFERENCIAS FAMILIARES FRECUENTES.
Es extremadamente
importante explicar los roles y las responsabilidades de todas las
personas ligadas al asunto. Las conferencias familiares mantienen los límites
necesarios del proceso del cuidado, para que nadie se sienta incapaz
o fuera de control.
Esto es vital y debe hacerse con todos presentes y la frecuencia
necesaria. Las conferencias familiares sirven para afinar y mantener
funcionado el carro familiar. Este carro necesita correr bien, de
forma eficiente y por largo tiempo. Planifique estas conferencias
regularmente, antes que las ruedas se desprendan.
IV Mandamiento:
NO SE AISLE
El aislamiento social puede distanciar
y separar a la persona que cuida al enfermo y dar origen a varias
formas de estrés. El aislamiento
es peligroso porque incomunica a los miembros de la familia de la
ayuda externa y el apoyo que necesitan para enfrentar el estrés
que deriva del cuidado. El aislamiento hace más difícil que
personas externas vean e intervengan cuando la situación se torne
difícil
y volátil.
Los grupos de apoyo ayudan a las personas que cuidan a
sentirse menos aisladas, al crear fuertes lazos de asistencia y amistad.
Participar en uno de estos grupos de apoyo ayuda a los encargados
del cuidado, a manejar su estrés, compartir sus experiencias y mejorar las formas
de cuidado. También puede ayudarle a entender que algunos problemas
no tienen solución y que aceptar la realidad es lo mejor.
Únase cuanto antes a un grupo de apoyo.
V Mandamiento:
NO TOME LAS COSAS COMO UN ATAQUE CONTRA SU PERSONA
Tomarse
las cosas contra usted es darse una auto-importancia o demostrar “la
máxima expresión de egoísmo”, porque asumimos
que todo es sobre “mí’’. Como un famoso
autor dijo una vez, “nada de lo que la gente hace es porque se trata
de usted. Sino porque se trata de ellos mismos’’. La misma
palabra dicha por su ser querido no es lo que lo hiere, lo que sucede
es que usted tiene heridas que son tocadas por lo que se dijo.
VI Mandamiento:
PLANIFIQUE CON TIEMPO/ TENGA PLANES DE CONTINGENCIA
La
ley de Murphy se ha convertido en un refrán popular en nuestra
cultura que generalmente quiere decir que en cierto punto las cosas
irán
mal. En la cultura Americana la ley adquirió el nombre de un ingeniero
que trabajó poco tiempo en experimentos con cohetes en Estados Unidos.
No
hay duda, si usted es una persona que cuida a un enfermo, entonces
debe hacer un Plan A, seguido de un Plan B de contingencia.
Reconozca
que lo que usted puede o no hacer, defina sus prioridades, y actúe
en concordancia. Recurra a otras personas por ayuda, bien sean familiares,
amigos o vecinos. Prepare una lista escrita que defina claramente las tareas
de cada uno que le ofrece ayuda.
Planificar con tiempo es vital cuando ubica
a todo el mundo en la misma dirección, y permite a su ser querido
sentirse seguro y que su ansiedad disminuya. ¿Qué tal si
advierto con anticipación
lo que mi ser querido hará? La respuesta es planifique con tiempo.
Mandamiento VII:
NO SE SIENTA VICTIMA DE LA VERGÜENZA O DEL ESTIGMA
La
vergüenza y el estigma tienen trágicas consecuencias.
Las personas responsables del cuidado de un familiar, y que les
toca enfrentar sus propias dificultades mentales, fallan en buscar
ayuda para ellos mismos por la vergüenza asociada a su condición.
Como resultado de este sentimiento, muchos de ellos piensan que
experimentarán algún
tipo de discriminación, tanto en el trabajo, de algún plan
del seguro de salud, o en cualquier espacio social.
Sin embargo, ellos
deben recibir la ayuda para atender sus problemas de comportamiento,
de la misma manera que recibirían ayuda médica
por una condición médica distinta.
Aunque su familiar está todo el tiempo envuelto en problemas de
comportamiento y bajo condiciones médicas, las cosas se complican
más si la persona que lo cuida reprime sus propios problemas mentales
y los guarda en un armario. Por eso es necesario que se realicen constantes
evaluaciones para detectar la depresión, ansiedad, miedo, alcoholismo
y otros problemas. Con frecuencia la vergüenza y el estigma evitan
que las personas que cuidan tengan acceso a una importante y profunda evaluación
de su situación. No existe ninguna diferencia bioquímica
entre una enfermedad del cerebro y las que se desprenden del corazón.
Mandamiento VIII:
USE LOS RECURSOS DISPONBLES EN SU COMUNIDAD
En
cada comunidad existe una variedad de servicios de ayuda disponibles para atender
a los que cuidan, y a sus enfermos recientemente diagnosticados con problemas
de la mente. La calidad y el alcance de esos recursos puede variar, pero debe
saber que ninguno de los dos, tanto la persona que cuida como su enfermo, deben
estar solos. Los servicios de apoyo pueden incluir asistencia médica,
legal, dental, de comportamiento, junto a grupos de apoyo psico-educacionales.
Investigar
los recursos en su comunidad puede ser muy beneficioso. Si existe
un LEEZA’S
PLACE en su comunidad, consulte a un miembro
de nuestra organización o asista a reuniones donde pueda preguntar
a otros sobre los recursos que los han ayudado. Si no existe un LEEZA’S
PLACE en su comunidad, intente con nuestra Línea de Conexión
de Ayuda para las Personas que Cuidan a sus Enfermos.
Mandamiento IX:
HONRE RECUERDOS SAGRADOS
Fortalézcase a si mismo y a su familia usando enfoques
experimentales de los recuerdos. Dedique un tiempo para “recordar’’.
Trate de recordar todo lo que pueda, mientras se relaja con sus seres
queridos. Utilice álbumes fotográficos, diarios,
decoraciones utilizadas en los Días de Fiesta, u otros objetos
que encierran historias muy queridas por la familia. Si hay un
LEEZA’S PLACE cerca de usted,
asegúrese de hacer una cita para participar en el Centro de Televisión
LMTV.
Ambos, la persona que cuida y el enfermo pueden enfrentar los
mejor y lo peor de sus vidas, desde un terreno común. Es vital asegurar
que todos los miembros de la familia estén incluidos en el proceso.
Este es un buen momento para reunir a los hijos y procurar que honren
a sus mayores, y permitir que los seres queridos se conecten en forma
valiosa.
Dejar que las cosas emerjan dentro de este dinámico proceso,
es la mejor forma de honrar los recursos sagrados y de satisfacer a
los miembros de las distintas generaciones.
Mandamiento X:
ENCUENTRE SENTIDO DE HUMOR EN CUALQUIER SITUACION.
“La Risa es la Mejor Medicina”, es una vieja
expresión popularizada
por Norman Cousin en su libro “Anatomía de la Enfermedad”,
donde describe su batalla con el cáncer y cómo “rió’’ en
su camino a la recuperación. Su hipótesis y el objeto de
muchos estudios, sugiere que hay efectos positivos asociados a la
risa, como una forma de relajar la tensión, reducir el dolor, mejorar
la respiración y subir el estado de ánimo. Suena milagroso,
y los estudios continúan para comprobarlo. En resumen, la terapia
del humor es valiosa, y ayuda en momentos difíciles y llenos de
estrés.
Trate de ver el humor mientras cuida a un familiar. Trate
de escribir en una tarjeta: “¿Se ha reído hoy con su
ser querido?’’ y
póngala en un lugar visible, en el baño o en la cocina. Lea
libros divertidos o chistes, escuche grabaciones graciosas y vea
películas
o videos que lo hagan reírse. Inténtelo y le gustará.