Uno
no puede ayudarla, pero siente a Dios cuando uno la mira a ella.
La piel que una vez fue fuerte y maternal, ahora es frágil y con
arrugas. Sus ojos adorables están vacíos y confundidos. Su
sonrisa, gentil y poética, y esta perdida en el pasado. Jean Gibbons,
JG, es mi abuela. Ella es amada por todas aquellos que una
vez compartieron su pasado. Su risa puede brillar en un día de lluvia
y sus abrazos lo pueden hacer sentir a uno seguro, incluso
cuando sabes que no lo estas. |